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Por: Isaac Castillero Wilson

Todo listo para presenciar los cuerpos más definidos, voluminosos y proporcionados de nuestro país en un mismo escenario.

¡Un duelo de esculturas! No hay tiempo para más, la hora de ver con qué se cuenta en territorio nacional en materia de fisiculturismo ha llegado al límite con la celebración del certamen Noche de Campeones que se disputará el próximo 11 de junio en la calzada de Amador (Discoteca en Zona Viva).

Esta es una disciplina basada en el ejercicio físico intenso, generalmente anaeróbico, fundamentada en el levantamiento de pesas para la obtención de una simetría corporal.

El evento, organizado por la Bodybuilding Latino, tendrá una duración de tres horas (4:00 p.m. a 7:00 p.m.) y se espera la participación de aproximadamente 12 a 15 competidores nacionales de nivel élite.

Exclusivo

A diferencia de otras competencias, está ideada para participantes con cualidades formidables, la organización es exclusiva en la selección de los fisiculturistas que se den cita, quienes se ubicarán de acuerdo a su peso en diferentes categorías, las cuales van de 65 kilogramos a 90 y más.

Aunque se premiarán a los mejores de cada nivel, se espera tener al mejor de la categoría Overall, siendo el galardón por el que todos lucharán. Entre los protagonistas que se esperan digan presente, sobresalen: Jair “Zanahoria” Espino, Ricardo Morales, Abel Herrera, Mario Hendi, Pedro Batista, entre otros catalogados como los mejores exponentes de esta disciplina a nivel local.

Más allá de los tradicionales premios de retribución que se les da a los competidores una vez se suben al podio, como las medallas y trofeos,  el atractivo de la contienda recae sobre la oportunidad de participar en un evento internacional de la IFBB, con todos los gastos pagos. Como posibles escenarios están El Salvador, Venezuela o Estados Unidos, ya que la organización aún no ha definido el lugar ni la fecha, lo que sí se conoce es que los dos mejores participantes tendrán esta oportunidad.

Como figura representativa, el evento contará con Vasilis Seretis, ex presidente de Nabba International (National Amateur Body-Builders) y juez por 10 años de la IFBB (International Federation of BodyBuilding), quien se encargará de evaluar a los participantes junto a los ex fisiculturistas nacionales, Didier Espinosa y Edil Espinoza.

La otra cara de la moneda

La triste y cruda realidad de este deporte en suelo patrio no se puede ocultar, así lo dejó entrever Boris Prado, organizador del venidero evento y que desde el 2005 funge como entusiasta de esta actividad en territorio local.

“La falta de apoyo por parte de la empresa privada y la difusión de la disciplina como tal es casi nula para un deporte que se viene practicando desde los años ’50 y consta de una federación, pero que lamentablemente no cuenta con los suficientes recursos”, añadió.

Boris, quien también forma parte de la junta directiva de la Federación Panameña de esta disciplina, presidida por Rafael Duncan, añadió que es cierto que hoy día estar en un gimnasio en Panamá se ha convertido para muchas personas en una buena opción para mejorar la estética corporal. Sin embargo, explicó que el fisiculturismo trasciende los niveles del fitness, que es lo que está de moda y donde se desarrolla una hipertrofia muscular a considerables magnitudes.

A resumidas cuentas, la práctica de esta disciplina requiere de tiempo, dinero y esfuerzo. Basta decir que un participante de esta índole debe estar comiendo seis veces al día, y no cualquier tipo de alimentos, ya que se le establece una dieta rigurosa, más los suplementos requeridos (Vitaminas, minerales, creatina, quemadores de grasa), la mensualidad de un gimnasio, además de entrenar dos sesiones por día, entre algunos de los aspectos a considerarse.

“A un atleta, un batido de proteínas de 5 libras -que le puede estar durando entre 15 a 20 días- le cuesta cerca de los $60. Comidas como arroz hervido sin sal y pechugas sancochadas, son parte de su menú, pero son alimentos difíciles de encontrar en un restaurante y si se consiguen, cuestan como mínimo $7 por porción”, indicó Boris.

Entre las vicisitudes por las que suelen pasar nuestros atletas están irse a competir al extranjero por su propia cuenta en nombre de Panamá, tal como lo han hecho Jair Espino, Miladis Rolog, Didier Espinosa (en su momento) que han estado en eventos en los Estados Unidos como Musclemania y Arnold Classic.

En Panamá se realizan cinco competencias por año, tres organizadas por la federación y dos por BodyBuilding. Los expertos consideran que es una cantidad aceptable de pruebas, aunque creen que es esencial que sean de mayor magnitud.

De los certámenes mencionados, donde más retribuciones económicas se recibe es en la Copa BodyBuilding, que busca este año dar $3 mil en premios entre los diferentes ganadores, aunque la cifra no compensa el gasto y esfuerzo que ellos hacen.

Se necesita un más apoyo, pues en otros países de la región (como Colombia y Venezuela) los atletas reciben ciertas facilidades como patrocinio de gimnasio, suplementos y demás atenciones que no necesariamente deben ser en efectivo, como muchos lo ven.

Pese a todos los inconvenientes que ha venido pasando esta disciplina, se han logrado participaciones en mundiales, títulos centroamericanos y participaciones internacionales, lo que demuestra la capacidad y talento con los que cuentan los expositores nacionales de este deporte.

Dato: En la justa Noche de Campeones, sólo se competirá a nivel masculino.

Para saber…

  • La práctica del fisiculturismo en nuestro país surgió en los años 50 cuando gran cantidad de jóvenes se apasionaron por lucir un mejor cuerpo.
  • En 1961 se realizó el primer torneo Señor Panamá, competencia considerada como el máximo certamen que se celebra en nuestro país, y que se realiza cada año desde entonces. Entre los primeros ganadores, sobresalen: José Simpson, Vicente Rodríguez e Isaac Díaz.
  • Esta actividad fue impulsada en sus inicios por el profesor Omar Rebello (q.e.p.d), quien consiguió, a través de su desarrollo, ganar muchos adeptos en diferentes áreas del país.  Ya para la década del setenta, se empezaron a enviar atletas  a competir internacionalmente.
  • En 1975, se fundó la Federación Panameña de Fisisculturismo, reconocida únicamente por la máxima entidad de este deporte internacional IFBB.
  • En 1996 se logró la contemplación del Instituto Panameño de Deportes.