Serie Hípica del Caribe, 10 y 11 de diciembre
Cornelio Velásquez
Cornelio Velásquez sobre el caballo Ballerina en la carrera de Saratoga en Saratoga Springs, N.Y., en agosto de 2010.

La prueba principal tiene $300,000 en premios para repartir entres los ocupantes de las seis primeras posiciones.

Por: Egbert Lewis

El inolvidable y emotivo grito de “viva Montecarlo, viva Panamá”, pronunciado por Ibero Fernández una tarde de 1973 en el Hipódromo Presidente, representa el principio de una leyenda que ha permitido a Panamá apuntarse 13 de las 43 versiones del Clásico Internacional del Caribe celebradas hasta ahora.

Precisamente, la victoria de Montecarlo sumada a las de Barremina, El Cómico, Patilargo, Pan de los Pobres, Leonardo, Angelical, Evaristo, Cortisol, Alexia, Cafajeste, Spago y Ay Papá, contribuyen a que Panamá sea considerada una potencia en la región en cuanto a la crianza de purasangres respecta.

Y, con esos laureles al hombro, nuestro país y su único hipódromo, se prestan a albergar por quinta vez el Clásico Internacional del Caribe, a cuyas 43 citas Panamá ha acudido sin falta desde 1966, cuando se dio la primera reunión en Puerto Rico. Antes de la celebración de este año, que está programada para el domingo 11 de diciembre, Panamá sirvió de anfitrión en 1970, 1973, 1984 y en 1999.

Esta vez, los países miembros de la Confederación Hípica del Caribe traerán a sus representantes a suelo panameño con el ánimo de disputarse la XLIV edición de la prueba que reparte 300 dólares en premios y está reservada para los mejores equinos -hembras y machos- de 3 años criados en los países miembros del organismo que por años presidió el recientemente malogrado criador y entusiasta hípico panameño, Fernando Eleta Almarán.

Condiciones de la carrera
Como todo “derby”, el Clásico Internacional del Caribe está restringido a ejemplares de 3 años. Los machos cargarán 118 libras en tanto que las potrancas irán cargadas con 110. Como la bolsa nominal es de $300,000.00 y se distribuirá entre los ocupantes de las seis primeras posiciones, se espera que el ganador reciba un premio de $180,000.00. La carrera se disputará sobre 1800 metros y se espera la participación de caballos representativos de Puerto Rico, Venezuela, México y Panamá.

La serie
Desde principios de la década pasada, el Clásico Internacional y la Copa Confraternidad dejaron de ser las únicas carreras que se disputan en la cita regional para convertirse en parte de la Serie Hípica del Caribe que implica, además, las copas Dama del Caribe, Velocidad y la Copa Especial Importados.

Este año el Hipódromo Presidente Remón presentará el sábado 10 las Copas Dama del Caribe, Copa Velocidad y Copa Confraternidad, mientras que el domingo 11 será la Copa de Importados y el Clásico Internacional del Caribe.

El Dama del Caribe, que es exclusivo para yeguas, tendrá un premio de $60 mil, lo mismo que la Copa Velocidad y la Copa Invitacional de Importados, mientras que la Copa Confraternidad tendrá una bolsa para repartir de $100,000.00.
Para tales efectos, Panamá ya realizó eventos clasificatorios desde mayo de este año. Se espera que nuestro país tenga al menos 15 representantes distribuidos en las diferentes competencias.

 

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Laffit Pincay ganó el Clásico del Caribe en 1980 con el caballo mexicano Picotazo.

Gracias al apoyo oficial y a la inversión de la empresa Hípica de Panamá S. A. para la presentación de la Serie Hípica del Caribe, se han hecho trabajos de remodelación y acondicionamientos de las áreas de trabajo, así como de las facilidades para los hípicos.

Para ello se acondicionó el área de establos y sus pesebreras. Además, se realizó un mantenimiento especial a las calles de ese sector. Desde el mes de septiembre se iniciaron las mejoras al edificio principal, a la tribuna grande y también estaba previsto mejorar las condiciones y facilidades del estacionamiento familiar.

Impacto
Los organizadores de la serie esperan que decenas de profesionales de la hípica concurran a Panamá, además de personas que llegarán en plan turístico, con lo cual se concibe una importante inyección a la economía nacional, gracias a los bienes y servicios que consumirán durante las tres semanas que generalmente dura la fiebre del “Derby caribeño” y sus eventos colaterales.

Mientras tanto, los hípicos aguardan ansiosamente el próximo 11 de diciembre, cuando los competidores lleguen al disco de las sentencias para reeditar el grito de Ibero Fernández y emular las celebraciones que hubo en doce ocasiones, cada vez que un caballo panameño se encontró con la meta antes que sus rivales.

El escenario
Gracias al apoyo oficial y a la inversión de la empresa Hípica de Panamá S. A. para la presentación de la Serie Hípica del Caribe, se han hecho trabajos de remodelación y acondicionamientos de las áreas de trabajo, así como de las facilidades para los hípicos.

Para ello se acondicionó el área de establos y sus pesebreras. Además, se realizó un mantenimiento especial a las calles de ese sector. Desde el mes de septiembre se iniciaron las mejoras al edificio principal, a la tribuna grande y también estaba previsto mejorar las condiciones y facilidades del estacionamiento familiar.

Impacto
Los organizadores de la serie esperan que decenas de profesionales de la hípica concurran a Panamá, además de personas que llegarán en plan turístico, con lo cual se concibe una importante inyección a la economía nacional, gracias a los bienes y servicios que consumirán durante las tres semanas que generalmente dura la fiebre del “Derby caribeño” y sus eventos colaterales.

Mientras tanto, los hípicos aguardan ansiosamente el próximo 11 de diciembre, cuando los competidores lleguen al disco de las sentencias para reeditar el grito de Ibero Fernández y emular las celebraciones que hubo en doce ocasiones, cada vez que un caballo panameño se encontró con la meta antes que sus rivales.