Panameño que ha ligado el deporte y liderazgo comunitario.

 Por: Isaac Castillero Wilson

Fotos: cortesía Movimiento Nueva Generación

Su entusiasmo por la vida es contagioso. Héctor Brands surgió de El Chorrillo para superar barreras y cumplir sueños como activista social por dos décadas.

A sus 46 años, está dedicado a su familia (casado, tres hijos y un nieto), es un emprendedor, y estudia el cuarto año en Derecho y Ciencias Políticas en la Universidad Interamericana de Panamá; además, de ser reconocido por fundar el Movimiento Nueva Generación.

Convertido en figura pública con 23 años de trayectoria, comenta que de niño jugaba en la cancha de la Plaza Amador, donde compartía con personas como: León “Cocoliso” Tejada (Q.E.P.D.), Alfonso “Foncho” Méndez, Edgar Grajales y otros que le sirvieron de inspiración para seguir sus pasos de trabajar por la comunidad.

¿Qué le llevó a convertirse en líder comunitario?

Tras la invasión pasaron situaciones difíciles en la comunidad. En mi juventud, crucé la línea al estar envuelto en temas de adicción; sin embargo, lo superé gracias a Dios, y a las personas que me apoyaron, siendo mi punto de partida.

¿Cómo fueron sus inicios en esta labor?

Surgir en el barrio es duro, y marcar diferencias mucho más. Me tocó trabajar, tocar puertas y plantear ideas basadas en mi experiencia. Finalmente en 2003 creamos el Movimiento Nueva Generación para contrarrestar los problemas de delincuencia juvenil.

¿Cuáles han sido los resultados?

Una organización establecida con centros en: Santa Ana, Barraza, Curundú y El Chorrillo, las instalaciones incluyen área de comedor, informática y salón de capacitaciones. Allí decenas de niños y jóvenes son atendidos diariamente en el reforzamiento de la conducta y valores. También contar con un exitoso programa “Mundial del Barrio” que beneficia a más de 10 mil niños del país.

¿Cuál es su punto de vista sobre el deporte como herramienta social?

El fútbol permitió captar la atención de los niños, iniciamos con ligas en los veranos. Sin duda una alternativa eficaz y poderosa. Aunque, tuvimos que  complementarlo con educación, porque una vez terminaban las actividades deportivas, los índices de violencia volvían a subir.

¿Qué ha sido clave en su desarrollo?

La perseverancia. Pero el respaldo de gente como: Gilberto Arias, Nicolás González Revilla, Carlos Mitre, Jimmy Moscoso y otros a los que les insistí para que apoyaran la iniciativa y que permitió ganarme esa confianza, ha sido vital.

Entre tantas vivencias, ¿cuál recuerda más?

Los primeros años fueron difíciles, recuerdo que teníamos todo para ser reconocidos como una ONG y nada. En un consejo consultivo en el que le hablamos al ex presidente Martín Torrijos, tenía un listado de peticiones, pero me limité a pedir el reconocimiento, y lo logramos en 2006.

¿Qué le ha dejado esta experiencia?

Comprender que todo es un proceso. En su momento me tocó intercalar el trabajo con las atenciones de la organización, sin descuidar la familia. El esfuerzo ha valido la pena, hoy tengo mi negocio, ya no presido el movimiento, solo soy parte de la junta directiva, mis hijos han crecido y muchos son los beneficiados.

¿En qué encuentra fortaleza?

En Dios, en la familia y en la sonrisa de aquellos niños, por mencionar algunos que en su momento participaron de nuestras actividades como: Alberto “Negrito” Quintero y Aníbal Godoy, quienes hoy son seleccionados nacionales de fútbol.

¿Cómo evalúa los avances?

A veces siento que nado contra la corriente, porque hay personas que no tienen la disposición de cambiar, y para los que trabajamos en esto es duro asimilarlo. Pero de nuestros barrios han salido íconos del país como: Roberto Durán, Rommel Fernández y Davis Peralta, entre otros que demuestran que sí se puede.

¿Cómo asume los reconocimientos?

Con humildad. Son varios, reconozco haber ganado Héroes por Panamá en 2011 me marcó y es de los momentos más disfrutados.

¿Por qué involucrarse en la política?

Es una nueva etapa en mi vida. La mayoría de los grandes líderes de la humanidad iniciaron con un tema social comunitario, ejemplo Barak Obama, y a diferencia de muchos políticos que son estudiados y con capacidades, no tienen idea de las realidades de las comunidades, ni el roce con la gente.

¿Cómo se ve en los próximos años?

Iniciando un proyecto desde la administración pública, donde aspiro a hacer transformaciones en beneficio del país. Sin olvidar mis raíces del Movimiento Nueva Generación, de hecho, trabajamos en el organización del Mundial del Barrio 2018 que viene con todo.