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Por: Isaac Castillero Wilson

 

¡Una apasionada de la vida! Se conoce de grandes mujeres emprendedoras, quienes se enfrentan contra la corriente por sobresalir en un mundo liderado por hombres;  a pesar de ello, surgen y se destacan en los negocios, la política y la vida familiar.

 

Nélyda Gligo, es estudiada en medicina general y cuántica, neuropsicología, psiquiatría y administración de empresas, además de ser madre y abuela.

 

Más allá de su amplia trayectoria profesional y el conjunto de labores cotidianas que le conlleva su profesión, a esta chilena nacionalizada panameña se le reconoce por su voluntad incondicional para con la lucha contra el tabaquismo.

 

Embajadora de la salud

Como profeta que trasciende fronteras, Nélyda ha logrado llevar su mensaje de prevención y promoción a través de programas de educación que protegen a niños, adolescentes y adultos en general, del consumo de tabaco. Ha participado de múltiples congresos por distintos países como; Brasil, México, Estados Unidos, China, Rusia, India y muchos más.

 

De las tantas naciones visitadas, su encanto por Panamá la ha llevado a que el suelo patrio sea su destino para operar y es por ello que el 17 de mayo de 2006, en conjunto con un grupo de entusiastas profesionales crea la Coalición Panameña Contra El Tabaquismo (COPACET).

 

“Siete personas nos reunimos para formar COPACET, en vista que el Consejo Nacional Contra el Tabaquismo no funcionó. Entonces, asumimos presentar la ley que estaba engavetada desde 2004, donde se buscaba ciertas regulaciones para la situación. Por lo que se tuvo, que conseguir personería jurídica, que la sociedad civil respaldará el proyecto y que todas las organizaciones pertenecientes a la coalición estuviesen de acuerdo”, explicó.

 

Desde entonces funge como Presidenta y Coordinadora Nacional de COPACET, cargo que ha estado ejerciendo con orgullo y entusiasmo, aunque no niega que le ha conllevado ciertos inconvenientes, como el de ser amenazada de muerte o sobornada hasta con 1 millón de dólares con tal de que desista en su labor.

Una adicción mortal

Para Nélyda es de suma importancia poner un alto al consumo del tabaco, muestra de ello son las cifras millonarias que representan para el estado el lidiar con pacientes que padecen enfermedades derivadas del tabaquismo, “El 70% de las camas de la Caja del Seguro Social las ocupa estos pacientes, algo absurdo puesto que es una situación prevenible”, agregó.

Dos mil 300 personas mueren en nuestro país al año, a consecuencias de padecimientos producto del consumo del tabaco.

 

Sin embargo, esta protagonista considera que los avances a nivel nacional han sido alentadores, resaltando como el mayor logro, la aprobación de la ley 13 del 24 de enero de 2008, la cual es de las más estrictas en nuestro continente, donde su esencia se basa en la prohibición del consumo de tabaco, en lugares públicos (Oficinas, restaurantes, transportes, etc), además, del compromiso del Ministerio de Educación con la ejecución de programas de prevención en las escuelas primarias, sin olvidar las restricciones publicitarias en los medios de comunicación e igualmente el reflejó de pictogramas y mensajes alusivos al no fumar en los paquetes de estos productos.

 

Entre otros aportes alcanzados a través de la coalición se han formado juntas directivas en casi todas las provincias del país, las cuales son encargadas de profundizar más sobre el tema, por medio de capacitaciones y programas.

 

Para este 2011, sus objetivos y campañas se concentrarán primordialmente en provincias como Los Santos y Bocas del Toro, sin dejar atrás a la población indígena, esta última considerada por la doctora como entre los huesos duros de roer, puesto que las condiciones culturales y tradicionales en estas comunidades son arraigadas.

 

La Coalición Panameña Contra El Tabaquismo, reconoce que le ha sido de mucha importancia el aporte estatal (Ministerio de Salud) y que por medio de sus figuras se ha obtenido un considerable soporte.

 

Los días de Nélyda Gligo transcurren entre sus funciones con su clínica privada y sus responsabilidades ad honorem en COPACET, obligación que cumple con amor y dedicación, en busca que todos valoremos la vida humana.