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Muchas personas atribuyen su exceso de peso a la ANSIEDAD!!!.  En esta edición cubriremos este problemita cada vez más famoso.

 

A qué se debe la ansiedad por comer?

 

En realidad la ansiedad como tal es una respuesta fisiológica de nuestro organismo ante una situación de stress.  Es un tema para expertos en medicina, psiquiatría y psicología; desde el punto de vista nutricional los pacientes lo denominan como “ansiedad por comer” lo que puede ser controlado si se identifican las 5 causas principales de la misma.

 

Causa #1: NO DESAYUNAR, MAL COMIENZO

 

Al no desayunar, los niveles de glucosa en sangre bajan, por lo que el organismo como mecanismo de defensa empieza a utilizar las reservas energéticas y más tarde inicia un apetito que induce comer más de lo regular.

 

Los desayunos deben ser nutritivos: pueden incluir cereal con un lácteo descremado o  alguna opción alta en fibra como pan integral, además una proteína baja en grasa (queso desgrasado o un  huevo hervido) y un vaso de jugo natural.

 

Causa #2 :  NO MERENDAR

 

Las meriendas mantienen el nivel de glicemia adecuado entre comidas, si la glicemia baja demasiado, el cuerpo comienza a pedir:  AZÚCARES, de allí el hecho de que cuando estamos ansiosos por comer, busquemos dulcecitos.  Las mejores meriendas son alguna porción de fruta o un lácteo descremado.

 

Causa # 3: OLVIDAR EL AGUA

 

Si se trabaja en una oficina con aire acondicionado, se puede caer en el error de no tomar agua porque hace frío; y si se trabaja en campo por no tener acceso a un baño;  en fin, cualquier excusa es buena para justificarlo, no creen?  Lo ideal es que diariamente la mujer ingiera de 8 a 10 vasos de agua y el hombre de 10 a 12.

 

Causa #4: NO REALIZAR ACTIVIDAD FÍSICA

 

Al realizar actividad física se libera stress ya que el cuerpo libera endorfinas, sustancias que crean sensación de bienestar y tranquilidad.  La recomendación mínima es caminar 30 minutos, 3 días a la semana.

 

Causa #5:   ALMORZAR LO QUE SEA Y CUALQUIER HORA

 

A menudo, por ocupaciones en el trabajo se tiene la tendencia de comer a horarios desordenados y escoger lo más rápido para continuar trabajando (sopita de paquete, galletitas con tuna, empanada con soda o una chicha) y otros ni siquiera almuerzan.  Lo mejor es almorzar con mucha ensalada, una pequeña  poción de arroz, menestras o verdura hervida y una presa de pollo o pescado chica al horno o a la parrilla.

 

RESULTADO

 

Luego de un largo día de trabajo,  de no haber desayunado, omitir meriendas, estar deshidratados, comer a deshoras y almorzar mal, es de esperar que al llegar a casa se desee liberar la tensión.  Ante tal situación se come más de lo debido, cuando el metabolismo funciona con más lentitud. Usualmente se pica cualquier cosa antes de un buen plato de comida, terminando con algún postre y después a la cama sin haber hecho la digestión y peor aún sin haber gastado el exceso de calorías ingeridas. Lo ideal es cenar lo menos posible.

 

SOLUCIÓN…

 

Es cuestión de voluntad y darse a la tarea de cambiar el estilo de vida de seguro se puede manejar mejor manera esa infinita ansiedad por comer;  mientras se siga  pensando que se sufre de ansiedad por la comida y no se hace nada al respecto, seguirá el círculo vicio que lleva a comer en momentos poco oportunos.

Por: Licda. Rita M. Salamín P.

 

Nutricionista – Dietista

 

PowerClub Gym

 

 

 

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