pieleshermosasExiste una aceptación del inevitable envejecimiento y de la “sabiduría” propia de la edad.

Celularmente empezamos a envejecer desde que somos concebidos por nuestros padres. Sin embargo, hay signos del envejecimiento como piel seca, aparición de rítides (arrugas) y manchas que no quisieramos presentar con el paso de los años. Como la piel es visible, es un indicador de la edad biológica, debido a los cambios irreversibles que sufre.

Las arrugas salen por falta de elasticidad, se pierde el colágeno y la elastina, la piel se va adelgazando, perdiendo grasa, se hace menos suave, menos turgente. La piel se adelgaza un 15 % de su grosor luego de los 60 años.

Existen factores intrínsecos, propios del individuo, los cuales afectan de forma individual e inevitable; además, existen factores exógenos, que podemos evitar como el sol, cigarrillo, alcohol, mala alimentación, estrés, drogas y muchos más.

Mejorar la apariencia
Por las razones arriba descritas es muy importante cambiar nuestro estilo de vida para mejorar nuestra apariencia. Una dieta sana, comer más pescados, ácidos grasos poli-insaturados, betacarotenos, oligoelementos, utilización de productos reparadores como antioxidantes, vitamina A, C, E, minerales, CoQ10, aumentar la ingesta de agua, evitar comida chatarra, ingerir muchas frutas y verduras, realizar ejercicios, dormir las horas recomendadas. preferiblemente boca arriba para evitar las arrugas de un solo lado de la expresión facial, por efecto de gravedad, son algunas recomendaciones.

Se describen tres edades en los seres humanos: la que tenemos cronológicamente, la que sentimos que tenemos y la que aparentamos.

Dermatológicamente, existen diversas formas conocidas para disminuir el envejecimiento como son el uso de protectores solares adecuados para cada tipo de piel, el uso de ácidos retinoicos y de alfa- hidroxiácidos (ambos utilizados como exfoliantes y reparadores de la piel), el uso de toxina botulínica, entre otras, como láser, peelings químicos y físicos. Sin dejar de mencionar los cambios realizados por otras especialidades como la Cirugía Plástica.

La expresión de la cara refleja nuestro interior, identifica el estado de ánimo, de salud, el temperamento del carácter e influye en nuestros sentimientos y autoestima; es la carta de presentación ante nuestros semejantes. Nuestro interior es lo más valioso que tenemos los seres humanos, aunque no seamos perfectos y aunque no nos dejemos cautivar por los avances estéticos, lo más importante es lucir como un árbol frondoso internamente.

 


Dra. Jessica Correa
Dermatóloga y Cirujana de Piel
Centro Médico Chitré
996-2340
jessicacorrea15@hotmail.com